lunes, 10 de julio de 2017

13 Tips para mudarse sin morir en el intento


Esta publicación no es tanto un servicio público, como es un intento por llevar un registro al que pueda referirme la próxima vez que vaya a mudarme, lo que quizás me evitará cometer los mismos errores en el futuro. Con suerte también ayudará a cualquiera que ahora esté pasando por el insoportable estrés que implica cambiarse de domicilio.

Si tuviera que cambiar sólo una cosa, elegiría haber podido conservar la calma. Mudarse requiere tanto trabajo mental y físico que es difícil no dejarse llevar por la frustración, pero sin duda el estrés sólo logra hacernos menos eficientes, así que quizás lo mejor que podemos hacer es hacernos de herramientas para organizarnos y combatir así el estrés inevitable de la situación.



Tan pronto sepas que vas a mudarte:

1. El primer paso es tener una correcta medida de tu situación. Lo principal es tener por un lado, un presupuesto claro que nos diga cuánto estamos dispuestos a pagar en renta y servicios públicos, y por otro lado, una honesta lista de necesidades en la que destaquemos las prioridades. La combinación de estos dos elementos hará mucho más fácil la elección de los lugares que se van a ver, al descartar inmediatamente aquellos que no cumplan con los requisitos espaciales, de ubicación o de presupuesto.

2. Ten el papeleo y el dinero preparado tan pronto puedas. El presupuesto usualmente puede hacerse con mucha anticipación, y si se calculan además los gastos de la mudanza (incluyendo los gastos de los primeros días, un depósito de al menos la mitad de la renta que pretendas pagar y transporte o gasolina gastado en ver lugares), se puede ir ahorrando de ante mano para hacer el proceso un poco menos traumático. De igual modo, la mayoría de los arrendatarios piden los mismos papeles, cartas laborales que justifiquen ingresos al menos del doble del canon, y un par de buenos codeudores, idealmente con finca raíz. Tener tanto el dinero como los papeles a la mano y listos para entregar es lo mejor que se puede hacer, la mayor parte de las veces nos tocará comprometernos, pero aveces los planetas se alinean y encontramos una súper oferta que cumple todos nuestros requisitos, lo mejor es estar preparado para hacer el negocio tan pronto algo así suceda, lo más frustrante del mundo es encontrar el lugar de tus sueños un par de semanas después de que haya salido al mercado y que lo entreguen a alguien más mientras consigues los pepeles, ese tipo de procesos suele llevar un par de días que pueden hacer la diferencia.

3. Comienza por empacar todo lo que no uses diariamente. Ropa de temporada, libros, etc, tan pronto la mudanza sea oficial, incluso si aún no has encontrado el nuevo lugar, es algo de lo que me arrepiento de no haber hecho en esta ocasión, y aunque descubrí que puedo empacar mi vida entera en un sorprendentemente corto espacio de tiempo, la verdad hubiera preferido no tener que apurarme tanto al final, porque significó no tener tiempo para otras cosas que quería hacer.


A la hora de ver lugares:

4. La mayoría siempre queremos un poco más de lo que nuestra situación permite. No ayuda que la economía se mueva mucho más lento que la inflación. Sólo con un enorme golpe de suerte encontraremos una súper oferta que nos permita tener el lugar de nuestros sueños por menos de nuestro presupuesto. Lo más probable es que resulte en realidad el caso contrario, y siendo así no está de más estar preparado para hacer compromisos. Sé honesto con tu lista de deseos y piensa en cuáles de ellos son negociables y cuáles indispensables. Quizás estás dispuesto a mudarte a un área que no habías contemplado a cambio de tener un lugar que cumpla todos tus requisitos en un buen precio, o por el contrario, quizás no necesitas tanto espacio o te puedes acomodar a cambio de estar en una mejor área de la ciudad. O puedes tener un sitio que no tenga buenos acabados pero que tenga el espacio que necesites y esté en la zona que te gusta.

5. Mira sitios de mercado libre en internet, entra a grupos de Facebook que de dediquen a ello, y encarga a todo el que puedas a que mire los clasificados de los periódicos por lugares que se ajusten a tu presupuesto (de verificar los demás requisitos te encargas tú). 

6. Ve tantos lugares como puedas que cumplan los requisitos, incluso si las fotos no parecen prometedoras, puede que unas malas fotos escondan un lugar que tiene justo la distribución que necesitas, y puede que te sientas cómodo viendo el área aunque la dirección no parezca prometedora inicialmente. También puede que sea un desastre, y al menos no tendrás duda de descartar esa opción. Recuerda, que no te sientas cómodo con el arrendatario aunque todo lo demás sea ideal siempre es una buena razón para no hacer un negocio; cuando alguien trata de venderte un producto muestran la mejor versión de sí mismos, y si ni en ese momento son amables o agradables, imagina que cuando vivas en su propiedad serán una completa pesadilla. Lleva una tabla en la que tengas la información de contacto de los lugares, junto con la dirección de los mismos, y asígnale una calificación de 0 a 5 estrellas y comentarios a medida que los visites. Descarta rápidamente los lugares con poca calificación.

7. Tan pronto te comprometas con un lugar y estés listo para hacer el negocio, asegúrate de comprobar las credenciales del arrendatario. Verifica que sea el dueño del inmueble o que legalmente esté capacitado para hacer negocios contigo, suena descabellado pero no quieres ser ese que cayó en una estafa inmobiliaria y le dio dinero a alguien que luego desapareció sin dejar rastro. Incluso si no es el caso, te hará sentir más tranquilo comprobar que estás lidiando con una persona que tiene los impuestos y las cuentas de la propiedad al día, y no tendrás que lidiar con ningún problema de ese estilo cuando ya estés instalado y sea un poco demasiado tarde.


A la hora de la mudanza:

8. Marca todas las cajas y los muebles con el nombre de la habitación en la que van, de modo que nadie tenga que preguntarte dónde van las cajas o las cosas, ni tengas que preguntarte en cuál de las seis cajas idénticas están los utensilios de la cocina. Prepara una maleta con las cosas de primera necesidad para que tengas ropa limpia y todo lo indispensable los primeros días en caso de que no puedas desempacar todo ello tan pronto como necesitas.

9. Calcula que el proceso final de empacado tomará un día adicional. No importa qué tan rápido empaques todo lo más importante, las cosas pequeñas te tomarán mucho más tiempo del que crees, en serio. Además, el proceso de mudada implica también dejar el sitio del que te mudas en buen estado, calcula con el tiempo suficiente para pintar o hacer los arreglos que sean necesarios, de lo contrario tendrás que regresar a poner a punto tu antiguo hogar mientras deberías estar organizando el nuevo sitio.

10. Haz una última visita al nuevo lugar, límpialo incluso si se ve como si lo hubieran limpiado, y toma las medidas de las paredes de las habitaciones donde vas a acomodar los muebles. No importa qué tan seguro estés de que el sofá cabe, mídelo, en serio, aprende de mis errores.

11. Pide recomendaciones para empleados de mudanza. Además, alimenta a la gente que contrataste, por favor, no seas un imbécil con los que bajan todas tus cosas de un segundo piso y las suben a otro segundo piso, y te aguantan mientras se te salta la vena de la histeria preocupándote de que no te rayen nada contra las paredes. Sé muy agradecido y probablemente sean un poco más cuidadosos.

12. Finalmente, trata de vencer la pereza y organizar tanto como sea posible el mismo día que te mudes, al menos la habitación en la que vas a dormir y la cocina. Es posible soportar la incomodidad de un sitio lleno de cajas y desordenado, siempre que después de un largo día puedas preparar comida cómodamente, y tengas una habitación limpia con sábanas frescas a la que irte a dormir.

13. Si tienes mascotas: el caos de una mudanza y las personas extrañas pueden estresarles,y es el momento más inconveniente para lidiar con un animal enfermo o agresivo. Tan pronto todo esté empacado y el trasteo se ponga en marcha, encierra a tu animal en una habitación vacía de la casa para que no tenga que ver a nadie extraño ni lidiar con el movimiento ni los ruidos. Mételos de último en su cargador, y enciérralos de primero en una habitación vacía del nuevo lugar para el mismo efecto. Una vez todos los extraños se hayan ido podrás dejar a tu hijo peludo explorar el lugar con seguridad y mucho menos estrés. De igual forma, empaca de último las pertenencias de tu mascota, y desempácalas de primero, de modo que tenga un lugar familiar  en medio del caos y todo el nuevo escenario. Incluso si tu animal sale solo a la calle, procura evitarlo durante los primeros días, ya que puede sentirse desorientado y perderse al salir a la calle en tu nuevo hogar.

Finalmente, disfrútalo.

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