jueves, 5 de noviembre de 2015

Trabajando en NaNoWriMo - La backstory

Queridos y queridas Noviembre ya llegó y NaNoWrimo ya comenzó, así que entremos en materia aquí.

Se supone que a estas alturas, a mitad de la primera semana, ya deben tener bien en claro el argumento de su novela, o al menos una idea bastante cercana, espero que con eso les haya ayudado este blog que escribí acerca del desarrollo y la adaptación de nuevas ideas. A estas alturas también se espera que ya tengan a los personajes que van a hacer parte de este universo y le darán vida a la historia que han creado. Hoy quiero hablar un poco acerca de la construcción de los personajes, particularmente de mi parte favorita, la backstory.


En mi opinión nada, NADA es más importante que la backstory. Quien quiera que sea su personaje, tan bueno o tan malo como sea, es consecuencia y tiene relación directa con su pasado, y es por eso que es fundamental que al menos cada personaje principal tenga una backstory que lo apoye y le aporte credibilidad. Como escritores, es su deber conocer esta backstory, incluso si no planean que sus lectores la conozcan.

A la hora de poner las palabras en el papel, la backstory sirve de guía y punto de referencia al rededor del cual construír cada personaje, es la explicación de todas las manías y atributos de los personajes; algún trauma de la infancia puede explicar esa fobia irracional; así mismo una tragedia del pasado puede ser la fuente de una obsesión presente por luchar por la justicia (¿han visto Batman alguna vez?), o puede también ser la raíz de un psicópata deseo de venganza (totalmente recomendada "Hannibal, el origen del mal" para explorar este punto un poco más), o puede ser una fuente de inspiración para un  futuro más prometedor. 

De igual manera, un pasado bien estructurado y claro, será siempre un buen punto de referencia para mantener el comportamiento de los personajes coherente mientras atraviesan cualquiera que sea el trauma que forma la trama de nuestra novela en el momento presente. Este último punto es importante, porque hay pocas cosas tan desesperantes como un personaje que no actúa de modo coherente, cada vez que un autor comete este error, el lector pierde la experiencia inmersiva de la lectura, cuando un personaje actúa de modo incoherente, el lector no puede evitar recordar que no se trata de una persona real, sino de un personaje ficticio, y la credibilidad del trabajo comienza a irse a pique junto con el interés de la audiencia. Esto no significa que los personajes no puedan adoptar en momentos específicos actitudes inesperadas o sorpresivas, sino que incluso la más inesperada de sus acciones tiene que venir de algún lugar, y ser consecuente con el personaje que creamos. Quizás tu chico rudo se pone a llorar cuando un perro muere en una película porque tiene un trauma de infancia con las mascotas muertas, o quizás tu siempre amable protagonista de repente se comporta con frialdad porque la actitud de su compañera de apartamento le recordó a la chica que le hacía bullying a su hermana pequeña. No se trata de que la backstory contenga a nuestros personajes y los haga encajar en cajas pequeñas de las que no podemos sacarlos, al contrario, la idea es que la backstory sea una herramienta para añadirle tridimensionalidad y carácter a los personajes de nuestra novela.

Como punto adicional, nada derrite a las masas como una buena backstory empleada en el momento correcto, y aquí voy a dar un ejemplo de la vida real, porque definitivamente ésta siempre supera la ficción.

En Abril de este año, recuerdo haber salido a comer con unos amigos una noche, y entre la miriada de temas que abordamos rápida y consecutivamente mientras nos hartábamos de comida no tan saludable, recuerdo que empezaron a hablar de la pelea de Mayweather vs Pacquiao (no puedo creerlo pero tiene página de Wikipedia el evento). Seguro que sabes a qué me refiero, pero la verdad es que aunque todos ellos la esperaban con ansia y curiosidad, yo no tenía ni la menor idea de lo que hablaban, en mi vida había escuchado los nombres de ninguno de los dos pujilistas y hasta la fecha todo lo que sé de boxeo es que es el entrenamiento consiste en subir muchas escaleras mientras de fondo suena Eye of the Tiger; sí, así de desubicada. Bueno, el caso es que me explicaron de qué se trataba, y nunca podré olvidar lo mucho que me llamó la atención lo que me dijo uno de mis amigos, quien a la hora de explicarme qué tenía de interesante el encuentro que estaba en la boca de todos, me dijo que todo el que sabía estaba haciéndole barras a Pacquiao, porque Mayweather era un imbécil con demasiado dinero y nada de carisma y Pacquiao era un hombre humilde y digno de admiración, que venía de poco y no había dejado la fama subirsela a la cabeza. Procedió a continuación a contarme la trágica historia de cómo un día Pacquiao había regresado de la escuela cuando niño, y había encontrado que su violento padre se había comido a su perro; en lugar de dejar que la ira se apoderara de él, a pesar de las condiciones de extrema pobreza en las que su familia vivía, y a pesar de que huyó de casa y dejó la escuela para vivir en las calles, lo que fácilmente pudo llevarlo a una vida de delincuencia, Manni Pacquiao decidió consagrar su vida al deporte, lo que lo ha convertido en uno de los boxeadores más ricos y exitosos del mundo.




¡Vaya pasado oscuro! Cual salida de una película, la historia del perro de Pacquiao, a pesar de que quizás ni siquiera sea cierta, es el ejemplo perfecto de cómo una buena backstory altera por completo nuestra percepción de un personaje. Créanme cuando se los digo, por un poco más de una semana todo con el que me cruzaba hablaba al respecto, y todos echaban raíces por Pacquiao, todos conmovidos por la historia del chico pobre que desafió todas las posibilidades para triunfar. Todos queríamos verlo ganar, darle una metafórica bofetada a este mundo tan cruel en el que vivimos, encarnado en Mayweather, detestable y rico. Es parte de nuestra naturaleza humana buscar identificarnos con los demás, y es por esto que una buena backstory, bien ejecutada y en el momento preciso puede ser una poderosa herramienta a la hora de causar crisis emocionales en nuestros lectores, y es que ¿quién de nosotros no ha tenido un cambio de opinión tras conocer el pasado de un personaje que antes no nos causaba simpatía? Fíjense en Rowling, que hizo trizas los sentimientos de todos al revelar el triste pasado rompe corazones de uno de los personajes más odiados de su saga al final del último de los libros. 

Cabe resaltar que al igual que todo, no a todos los lectores les gusta la backstory, algunos la ven como un plot device barato para generar simpatía, especialmente en casos como el de Pacquiao, así que hay que ser cuidadosos, y dosificar la información que le damos a los lectores durante la historia, el resto, puede ser sutil o quedarse sólo para nosotros, pero definitivamente tiene que existir.


Para no alargar más esta historia, los invito a que piensen en la backstory, en su importancia para ustedes, y en la forma como les puede ayudar a construir mejores personajes que harán que su proyecto de NaNo sea mucho mejor.

¡A escribir backstories!