lunes, 2 de febrero de 2015

Gone Girl (la película)

Hace un par de semanas me quedé con mi mejor amiga, y entre otras cosas tuvimos la oportunidad de ver Gone Girl, una de las películas que está merecidamente nominada a mejor actriz en los premios de la academia de este año.

Déjenme decirles que es una película excelente, de las mejores que he visto últimamente y la recomiendo con los ojos cerrados, deberían ir a verla. Ya.

Okay, no ya mismo, pero sí les voy a decir un par de cosas como para que se antojen y vayan a buscarla tan pronto puedan. Tengan en mente que no sé es nada de películas así que ésta va a ser la crítica menos técnicamente correcto que puedan encontrar. De nada.

Sin más preámbulo…

Para resumir, la película es una adaptación de un libro del mismo nombre escrito por Gillian Flynn y publicado en el 2012. Es un thriller muy emocionante con duración de 1:49 y está protagonizado por Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris (sí, el de how I met), Tyler Perry, Carrie Coon, Kim Dickens, y otros.

El argumento comienza bastante simple, Nick Dunne (Affleck) y su esposa Amy (Pike) van a celebrar su quinto aniversario cuando ella misteriosamente desaparece de su hogar sin dejar el menor rastro. Para cuando esto sucede, el matrimonio ha pasado algunos momentos difíciles, y la supuesta escena del crimen no acaba de encajar, así que queda en manos de la detective Rhonda Boney (Dickens), y de la audiencia, descubrir si de hecho alguien raptó a Amy, o si Nick tiene algo que ver en todo eso. Al mismo tiempo, el caso se vuelve un circo mediático porque Amy es además la hija de una aclamada pareja escritora de libros para niños, y la inspiración para el personaje principal de su serie de libros, “Amazing Amy”.

Con el fin de no dañarle la película a nadie no me extenderé acerca de la forma como un argumento tan sencillo se complica y enreda, pero les diré que es una historia realmente inteligente, ejecutada hasta alcanzar una perfección armónica que los atrapará desde el principio y los dejará en shock al final (o al menos eso hizo conmigo). A todo el que ha querido escuchar he estado diciéndole que esta es una de esas historias que al mismo tiempo me iluminan y me inquietan. Es una historia deliciosa, una de esas que hacen que uno dimensione cuán fantástica, flexible e increíblemente mágica es la narrativa, y que hacen que uno se enamore del arte de escribir, pero también una de esas historias que me hacen sentir deprimida, segura de que nunca voy a poder escribir algo así de bueno.

De todas formas no sería justo decir que el maravilloso argumento es lo único que saca adelante la película, porque en realidad tiene mucho más que ofrecer. Me siento particularmente obligada a elogiar el ritmo, porque fue simplemente soberbio. En una película con una historia tan atrapante como ésta, el ritmo lento que a duras penas toma velocidad en contadas instancias, ayuda a mantener el aire de suspenso a través de todo el viaje, y toda la experiencia se siente como si le dieran a uno de a cucharadas de un exquisito plato, despacio y con calma para que uno pueda degustarlo lentamente, apreciando cada sabor y cada matiz que hace parte de la gran obra que es al final. Es fantástico.

Y aunque el argumento y el ritmo son muy importantes, la categoría que gana en esta cinta es sin duda alguna el elenco y su sorprendente e increíblemente buena actuación. Quizás con la única excepción de los padres de Amy, todos los personajes se sienten vivos y multifacéticos a un nivel que honestamente da miedo.

De aquí en adelante puede que esto tome un olor a spoiler pero no voy a dar información concreta así que no entren en pánico, no mucho va a tener sentido hasta que vean la película. (Creo).
Ahora, todo el elenco es fenomenal, pero aquí sólo me enfocaré en los dos personajes principales por aquello de la brevedad.

Debo comenzar confesando que hasta ahora no creo que hubiera visto ninguna película memorable en la que Ben Affleck tuviera un papel, lo cual es probablemente mi culpa, ya que no soy tan ávida consumidora de películas como me gustaría poder decir con orgullo, como sea el caso es que el tipo no estaba en mi radar, y había estado sufriendo en silencio desde que me enteré de que va a ser el nuevo Batman, pero vaya que Ben me tomó por sorpresa aquí. Yo había leído acerca del libro y su argumento previamente, así que sabía cuál era el argumento de la película, y comencé a verla esperando que la película fuera lo suficientemente buena para compensar el que estaba protagonizada por Ben Affleck, con eso en mente, no vi venir lo bien que el tipo iba a actuar hasta que ya estaba atrapada sin posibilidad de salvación. Affleck personifica a la perfección a este hombre que al igual que el argumento es bastante más de lo que vemos al principio; Nick es un tipo común, lo suficientemente agradable para ir por la vida sin enemigos, pero un poco un hijo de puta cuando estás con él en privado, y demasiado perezoso y llevadero para su propio bien, pero al ser confrontado con situaciones que lo exigen, demuestra que no es ni de cerca un hombre tan básico y tonto como nos hicieron creer al principio, y entonces uno comienza a entender por qué una chica se enamoraría de él, por qué llegaría a tales extremos por él.

Al igual que él, el personaje de Amy (Rosamund Pike) te cambia las reglas del juego justo cuando pensabas que ya la tenías categorizada. Apenas comenzaba a hacerme a la idea de Nick mostrando su verdadero yo cuando la bomba Amy me cayó encima, y creo que aún no me recupero del todo. Al principio, no es sino una herramienta para contrastar y comprender mejor a Nick pero a medida que la historia progresa crece como el personaje más fuerte y completo. La actuación de Pike es de otro nivel completamente, y mientras veía la película me encontré a mí misma confundida y maravillada por este personaje demasiado rápido. Aún no estoy completamente segura de qué pienso de ella. Lo primero que me viene a la cabeza cuando trato de describirla es que está loca de ambición (literalmente), y es completamente inescrupulosa, lo que es simplemente aterrador, claro, pero en una reflexión más profunda no puedo evitar desear ser tan inteligente como ella. Claro que dudo actuar de la misma forma, pero no puedo evitar admirar su profundo entendimiento de la psique humana, la forma como nada se le escapa, su casi perfecto autocontrol. Y no puedo evitar sentirme mal por ella. Por esta mujer que es demasiado inteligente y que está demasiado consciente de ello, y que a pesar de eso es incapaz de ser feliz, y que se siente vacía por dentro y tan decepcionada de todo que se le ocurre que lo mejor que puede hacer es destruirlo todo sistemáticamente con tal de salirse con la suya, incluso si eso significa también destruirse a sí misma. Deseando, como lo hago, ser tan brillante como ella, no puedo evitar temer convertirme en lo que ella es. El personaje me ha perseguido tanto estas últimas semanas que ya comencé a leer el libro, sólo con el fin de poder comprenderla de mejor manera, y a Nick también, para poder tratar de desenredarlos, ver de dónde salen así como son, y sólo disfrutar lo bien construidos que están.

Teniendo todo en cuenta la película se ganó un 5/5 en mi opinión, y la recomiendo a todo el que busque algo muy interesante y bien hecho, y les haré saber del libro tan pronto como pueda.


¡Feliz inicio de semana!

1 comentario:

  1. Mucha razón en este articulo! Gone Girl fue de lo mejor del año pasado. muy buena reseña ;)

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